Cultivar para Regenerar: el origen de nuestro camino en Finca Marañuela.

27 Nov. 2025 | Blog

En Finca Marañuela creemos que la agricultura es, ante todo, una relación.
Una relación con el suelo, con el clima, con la memoria de quienes trabajaron esta tierra antes que nosotros y con quienes vendrán después. Una relación que exige escucha, respeto y una ética que no cambia con las modas ni con los mercados.

Nuestro proyecto no nació de un plan estratégico.
Nació de una intuición: volver a la tierra para devolverle vida.
Volver a mirar la agricultura no como un sistema productivo, sino como un ecosistema vivo que nos sostiene y nos enseña.

A lo largo de estos años hemos aprendido que cultivar puede ser un acto de cuidado profundo.
Cuando elegimos no usar químicos innecesarios, cuando dejamos que el suelo respire sin ser castigado, cuando acompañamos la cepa sin forzarla… no estamos perdiendo eficiencia. Estamos ganando futuro.

Cada viña trabajada sin pesticidas, cada planta de café bajo sombra, cada cosecha sin sulfitos añadidos, es una forma de decir:
la tierra importa, la vida importa, el paisaje importa.

Somos conscientes de que somos pequeños.
Pero también sabemos que los cambios reales empiezan así: con decisiones que parecen insignificantes, y que con el tiempo se vuelven formas de resistencia.
Por eso trabajamos con una convicción simple y radical:
cultivar de manera que la tierra quede mejor de como la encontramos.

Esta es nuestra misión y también nuestra causa justa.
Regenerar: el suelo, la biodiversidad, el paisaje, las prácticas agrícolas, y hasta la relación entre productores y visitantes.
Sabemos que no veremos el final de este camino. La regeneración exige décadas, a veces generaciones. Pero cada vendimia, cada temporada de café, cada visita que recibe la finca es un recordatorio de que esto vale la pena.

Y aunque nuestra voz sea pequeña, nuestra ambición no lo es.
Queremos inspirar a otras fincas de Canarias, y ojalá del mundo, a trabajar con esta misma ética.
Queremos demostrar que un modelo regenerativo no es una utopía, sino una posibilidad real cuando se cultiva con honestidad, paciencia y responsabilidad.

Este es nuestro compromiso público.
Una promesa silenciosa:
seguir cultivando no solo vinos y alimentos, sino futuros posibles.

Gracias por caminar este camino con nosotros.
Esta no es nuestra meta: es simplemente el lugar desde donde elegimos seguir cuidando.